Sunday, March 25, 2012

El Ayuno en el Nuevo Testamento


En el Nuevo Testamento encontramos a personas y grupos ayunando en preparación para periodos intensos de ministerio y prueba.  En otras ocasiones, las personas ayunaban y oraban para discernir la voluntad de Dios en una situación particular.


1. Jesús ayunó por cuarenta días en el desierto antes de su enfrentamiento con el diablo (Lucas 4:1-2).
2. Jesús explicó a los discípulos que ciertos actos de ministerio requieren una ardua labor.  Habiendo fallado ellos en su intento de echar fuera el demonio de un muchacho, Jesús les dice que “este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno” (Marcos 9:29).
3. La profetisa Ana servía en el templo “con ayunos y oraciones de noche y de día” (Lucas 2:36-38), y una de las pocas personas en reconocer al Mesías cuando apareció fue ella.
4. Fue mientras ayunaban, adoraban y oraban que la iglesia en Antioquíaentendió que Bernabé y Pablo debían ser apartados para la obra a los gentiles (Hechos 13:2).
En estos diferentes ejemplos, vemos que el ayuno conlleva renunciar a algo, normalmente a la comida, por el bien de un mayor beneficio o necesidad.  Richard Foster escribe:
“La idea central del ayuno es la negación voluntaria de lo que de otra manera sería una función normal, con el propósito de realizar una actividad espiritual intensa.  No hay nada malo en estas funciones normales de la vida; simplemente sucede que hay momentos en que las ponemos a un lado para concentrarnos” (Study Guide for Celebration of Discipline—Guía de Estudio de Alabanza a la Disciplina, Foster, pág 40).




Fuente:(Curso de:: Tiempo y Lugar para Dios: Hacia el Crecimiento Espiritual, Módulo 4, publicado por el Centro por la Excelencia en las Organizaciones de Eastern College, USA.)

No comments:

Post a Comment