Wednesday, December 19, 2012

Los cambios sin comunión con Dios nos traerán destrucción

A veces los cambios son necesarios para crecer, mejorar, aumentar y mantener el enfoque al propósito divino de Dios.  En este 2012 mi esposa y un servidor experimentamos varias etapas en las cuales fue necesario hacer cambios.  Muchos de esos cambios requirieron tomar grandes pasos de fe que al momento parecían las decisiones menos lógicas pero con forme pasaban los días o meses vimos que fueron las mejores decisiones.  Para eso fue fundamental la constante comunión con Dios.  
Es natural que en cada cambio uno se resista, se frustre, se enoje o desespere; a fin de cuentas como seres humanos, nos gustan las áreas cómodas que a menudo suelen ser las que no requieren cambios.  Pero cuando nuestro tiempo en una etapa en nuestra vida está llegando a su conclusión, hay alertas circunstanciales, emocionales, físicas y/o espirituales que te advertirán que el fin está cercano.  Cuando nos resistimos, hacemos caso omiso o manipulamos el curso del propósito divino y no terminamos a tiempo cualquier etapa en nuestra vida; empezamos a sentirnos  incomodo, descontento, frustrados, apáticos y hasta al punto de amargarnos con los que nos rodea.  Echamos la culpa a todo y a todos cuando la realidad es que Dios nos indica que ya es tiempo de cambios. 

Solo recuerda que para los que están en Cristo todas las cosas obran para bien (Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito. Romanos 8:28). 

Si aprendes a estar conectado con Dios cada día, buscas su rostro y te pones a su disposición, el té mostrara los cambios que necesitas hacer (Clama a mí y te responderé, y te daré a conocer cosas grandes y ocultas que tú no sabes. Jeremías 33:3). 

Por eso es importante que mantengas constante comunicación con Dios para que puedas entender el propósito divino y actuar en el momento oportuno para que el cambio sea lo menos frustrante posible.  Pero cuando descuidas esta diaria comunión con Dios será natural que nos conduzcamos bajo nuestro propio criterio y tomemos el camino equivocado que nos frustraran y en muchos casos nos llevaran a nuestra propia destrucción.  Ante las consecuencias de nuestras propias decisiones y acciones fuera de la voluntad divina reclamaremos a Dios no sabiendo que por falta de comunión con Dios, es obvio que seamos arruinados y nos amarguemos (pues por falta de conocimiento mi pueblo ha sido destruido. Oseas 4:6).

Los invito a que este próximo año 2013 que se avecina, entre hábitos por desarrollar, propongan en mantener una constante comunión con Dios para conocer los propósitos perfectos de El.  Teniendo conocimiento que cambios y tiempo de Dios será más fácil evitar periodos prolongado de frustración, depresión y amargura por falta de conocimiento/comunión. 

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